FILOSOFÍA II.-PAU.- CURSO 2008-2009
Teniendo en cuenta el estilo propio de la materia, la programación de la misma y las
actividades desarrolladas, se considera improcedente la elaboración de una “plantilla”
cerrada para la calificación de la prueba, y se recomienda que los aspectos formativos
de la asignatura sean valorados a lo largo de todo el ejercicio.

La respuesta a cada una de las cuestiones se calificará del modo siguiente:
1ª Cuestión: hasta 2 puntos.
2ª Cuestión: hasta 3 puntos.
3ª Cuestión: hasta 3 puntos.
4ª Cuestión: hasta 2 puntos.

La calificación final resultará de la suma de todas las calificaciones obtenidas.
En la corrección de los ejercicios se valorará:

Cuestión 1ª: Que el alumno/a demuestre haber comprendido el texto explicando las
ideas fundamentales que aparecen en él (sin limitarse a parafrasearlo, a resumirlo o a
presentar un simple esquema del mismo), expresándose correctamente y demostrando
una adecuada capacidad de asimilación de contenidos conceptuales.
Cuestión 2ª: Que el alumno/a explique correctamente cómo entiende el autor del texto
los términos y expresiones propuestos. No es necesario que ofrezca una definición
estricta de los mismos.
Cuestión 3ª: Que el alumno/a relacione correcta y razonadamente las ideas del autor
del texto con las de otro u otros autores, sin limitarse a enumerarlas. Se evaluará la
capacidad de comparar pertinentemente, bien estableciendo relaciones por afinidad o
contraposición, bien exponiendo las opiniones del autor del texto sobre otros autores o
de otros autores sobre el propio autor del texto, bien dando cuenta de la influencia
ejercida sobre el autor por pensadores que le precedieron o de la influencia que ha
tenido el autor sobre filósofos posteriores a él.
Cuestión 4ª: Que el alumno/a demuestre su madurez realizando una lectura
actualizadora de las ideas del autor a la luz de los problemas de nuestra época o
exponiendo su toma de partido ante las mismas, haciendo una valoración del
pensamiento del autor argumentada y apoyada en razones, y evitando limitarse a
expresar reacciones emotivas o simples aseveraciones dogmáticas ante el mismo. Se
evaluará también el desarrollo adecuado de la argumentación, la claridad en la
exposición y la coherencia en el discurso, evitando las contradicciones y la reiteración
de ideas.